Para entender el surgimiento y la
evolución del estado debemos tener claros dos conceptos básicos:
El Ser Humano como ser sensorial
Según la concepción mas
universalmente aceptada, el ser humano es un ser de individual de naturaleza
social. Como individuo es persona, es decir, es un compuesto inseparable de
materia y espíritu. La materialidad le impone necesidades fisiológicas tales como
comer, vestir, habitar, cohabitar, que deben ser satisfechas de acuerdo a su
dimensión espiritual, es decir, a su racionalidad y a su voluntad. La
espiritualidad le plantea necesidades de conocer, reflexionar,
decidir-participar, de solidaridad, estéticas, etc. En este aspecto de la
espiritualidad, la discusión en todo caso se centra en si esta espiritualidad
es trascendente o no y en si es de naturaleza distinta o no a la materia.
Concepto de Sociedad
Todas las corrientes filosóficas
y políticas, aún las materialistas y las individualistas, están de acuerdo en
que los seres humanos además de ser individuos, es decir, seres únicos e
indivisibles, son seres sociales, es decir, son seres que para sobrevivir y
desarrollarse como seres humanos necesitan de la cooperación y del auxilio de
los demás seres humanos. Experiencia históricas recientes permiten afirmar que
aún cuando en algunas ocasiones el ser humano ha logrado sobrevivir sin el
auxilio de los demás seres humanos, (generalmente conviviendo con lobos),
también es cierto que no ha logrado pasar de un cierto nivel de animalidad y
que no ha logrado desarrollar funciones básicas tales como el lenguaje y otras.
Si los seres humanos son seres
sociales, esto quiere decir que siempre han existido y conformado sociedades.
El término sociedad tiene dos sentidos: uno amplio y otro estricto.
En sentido amplio el término
sociedad se aplica a todo conjunto de seres vivientes, en cuanto a que su
agrupación y grado de organización interna se establece tanto parta conseguir
la alimentación como para defenderse de otros factores (otros seres vivientes o
fenómenos de la naturaleza) que ponen en peligro su sobrevivencia como especie.
Si se quisiera simplificar al máximo, podríamos decir que las sociedades no
humanas tienen tres funciones u objetivos básicos: comer, defenderse y
reproducirse a fin de que la especie continúe. El ejemplo clásico de sociedad
en este sentido es el de las abejas constituidas en colmenas y el de las
hormigas y su división del trabajo al interior de los hormigueros.
En sentido estricto, sociedad es
un término que solamente se aplica a las diversas agrupaciones de seres
humanos, que se juntan en cantidades mayores o menores tanto para la
satisfacción de las necesidades primarias (comer, vestir, reproducirse como
especie), como de necesidades más complejas relacionadas con su realización y
perfeccionamiento como seres humanos y como conjunto.
